PRI Puebla señaló presuntas irregularidades en el manejo de recursos para obras públicas, denunciando simulación, falta de resultados y opacidad en el uso de millones destinados a infraestructura.
El PRI Puebla denunció que en la ejecución de obras públicas se ha instalado una dinámica de simulación en la que se solicitan millones de pesos bajo el argumento de planeación y desarrollo, pero en la práctica los resultados son mínimos y no corresponden al monto de los recursos asignados, generando una brecha cada vez más evidente entre lo que se anuncia desde el gobierno y lo que realmente se entrega a la ciudadanía en las calles.
Desde este posicionamiento, el PRI Puebla advirtió que el problema no radica únicamente en la falta de obras visibles, sino en la opacidad con la que se manejan los recursos públicos, señalando que existen señalamientos constantes sobre proyectos que se anuncian con grandes presupuestos, pero que terminan ejecutándose de manera limitada, sin claridad sobre el destino del dinero restante y sin mecanismos efectivos de rendición de cuentas.
El partido subrayó que mientras la ciudadanía cumple con sus obligaciones y sostiene la economía desde su trabajo diario, los recursos públicos deberían ejercerse con responsabilidad, transparencia y resultados tangibles, sin embargo, lo que se observa es una dinámica donde se realiza lo mínimo en infraestructura visible, mientras que cantidades significativas de dinero desaparecen sin una explicación clara, alimentando la percepción de corrupción.
Asimismo, el PRI Puebla señaló que este tipo de prácticas no solo representan un problema administrativo, sino una afectación directa al desarrollo de las comunidades, ya que las obras públicas son fundamentales para mejorar la calidad de vida, por lo que su mala ejecución o su simulación impacta en servicios, infraestructura y oportunidades para la población, profundizando las desigualdades y el rezago.
Con este señalamiento, el PRI Puebla reiteró su exigencia de poner fin a la simulación y garantizar que cada peso destinado a obras públicas sea ejercido con total transparencia, claridad y resultados verificables, insistiendo en que la rendición de cuentas es indispensable para recuperar la confianza ciudadana y asegurar que los recursos realmente se traduzcan en beneficios concretos para la gente y no en prácticas que dañan la vida pública