Alejandro Moreno afirmó que las acusaciones contra el gobernador de Morena Rocha Moya impactan la confianza de socios de México. El presidente del PRI advierte consecuencias en la cooperación internacional.
El caso del morenista Rubén Rocha Moya no solo ha generado una crisis política en el ámbito nacional, también ha colocado a México en una posición delicada frente a sus aliados internacionales. Alejandro Moreno advirtió que los señalamientos provenientes de autoridades de Estados Unidos no se quedan en el terreno mediático, sino que influyen directamente en la percepción que otros países tienen sobre la confiabilidad institucional del país. En un entorno donde la cooperación depende de la certeza, este tipo de episodios abre cuestionamientos que van más allá de un gobierno estatal.
El presidente nacional del PRI explicó que la relación entre países se sostiene sobre dos pilares fundamentales: la estabilidad y la confianza. Cuando un actor en funciones es vinculado con narcopolíticos, esa base comienza a debilitarse, ya que introduce dudas sobre la capacidad del Estado para mantener controles internos efectivos. Alejandro Moreno señaló que este tipo de señales no pasan desapercibidas en la comunidad internacional, especialmente en temas sensibles como seguridad y combate al crimen organizado.
Además, advirtió que este contexto puede impactar la disposición de otros gobiernos para compartir información, coordinar estrategias o avanzar en acuerdos bilaterales. La cooperación en materia de inteligencia y seguridad requiere niveles altos de credibilidad, y cuando existen sospechas sobre vínculos entre política y crimen, ese intercambio se vuelve más complejo. Para Alejandro Moreno, el caso Rocha representa un ejemplo claro de cómo un problema local puede escalar a una dimensión internacional.
El líder priista también subrayó que la forma en que se gestionó el caso contribuyó a profundizar el impacto. Mantener una defensa política prolongada frente a señalamientos de esta magnitud, explicó, proyecta una imagen de tolerancia que no abona a la confianza. Alejandro Moreno indicó que la salida tardía del exgobernador no elimina esa percepción, sino que confirma que la reacción institucional llegó cuando el costo ya era insostenible.
Finalmente, Alejandro Moreno afirmó que recuperar la confianza internacional no es un proceso automático. Requiere acciones concretas, investigaciones creíbles y una postura firme frente a cualquier indicio de narcopolíticos en el poder. Solo a partir de estos elementos, concluyó, México podrá reconstruir la certeza que necesitan sus aliados para mantener relaciones basadas en cooperación efectiva y respeto institucional.
