PRI Puebla denunció irregularidades en la privatización del agua, señalando aumentos en tarifas, falta de servicio y opacidad en el uso de recursos.
El PRI Puebla denunció que la privatización del servicio de agua en el estado se ha convertido en lo que calificó como el “Fraude del Siglo”, al señalar que lejos de mejorar las condiciones de acceso y calidad, ha generado incrementos en tarifas, deficiencias en el servicio y una creciente incertidumbre sobre el destino de los recursos obtenidos a partir de este esquema.
Desde este posicionamiento, el partido subrayó que el acceso al agua es un derecho fundamental que no puede ser tratado como un negocio, destacando que la concesión del servicio ha derivado en una situación donde miles de familias enfrentan costos más elevados sin recibir un suministro constante, lo que evidencia un modelo que, lejos de beneficiar a la población, ha generado desigualdad y afectaciones directas en la vida cotidiana.
El PRI Puebla señaló que existe una falta de claridad en el manejo de los recursos derivados de la concesión, al advertir que no se tiene información precisa sobre el destino de mil 723 millones de pesos, lo que genera cuestionamientos sobre la transparencia y el uso de fondos que deberían haberse traducido en mejoras en la infraestructura y en la cobertura del servicio.
Asimismo, el partido criticó que, pese a las promesas de ampliar las redes de distribución y mejorar el acceso al agua, no se han observado avances significativos, lo que contrasta con los incrementos de hasta 400 por ciento en las tarifas, situación que impacta de manera directa en la economía de las familias poblanas, quienes enfrentan un servicio deficiente a un costo cada vez más alto.
En este contexto, el PRI Puebla cuestionó a las administraciones encabezadas por Antonio Gali Fayad y Rafael Moreno Valle, exigiendo que expliquen las decisiones que llevaron a este modelo, así como los resultados obtenidos, destacando que la ciudadanía merece respuestas claras sobre por qué el servicio es más caro y por qué no llega de manera adecuada a los hogares.
El partido también advirtió que las acciones recientes, como la entrega de apoyos temporales, no resuelven el problema de fondo y pueden interpretarse como medidas que no atienden la raíz de la situación, reiterando que la prioridad debe ser garantizar el acceso continuo al agua y no implementar soluciones parciales que no generan un cambio estructural.
Con este señalamiento, el PRI Puebla reafirma su postura de que el agua debe ser un derecho garantizado para todas y todos, insistiendo en la necesidad de revisar el modelo actual, transparentar los recursos y asegurar que el servicio cumpla con las condiciones necesarias para atender a la población de manera justa y eficiente.