El análisis de TResearch señala que la entidad mantiene niveles elevados de violencia y continúa entre los estados con más asesinatos del país.
Puebla registra en promedio cerca de tres homicidios dolosos diarios desde 2020, de acuerdo con el estudio “La Guerra en Números” elaborado por TResearch con base en cifras del INEGI y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
El informe indica que entre 2020 y mayo de 2026 la entidad acumuló 6 mil 483 homicidios dolosos, lo que representa un promedio aproximado de 81 asesinatos mensuales, 18 semanales y 2.8 diarios.
Según el análisis, el año más violento en este periodo fue 2020, cuando Puebla registró mil 274 homicidios dolosos, equivalente a un promedio de 3.4 asesinatos diarios. Posteriormente, las cifras se mantuvieron elevadas aunque con variaciones en los años siguientes.
En 2021 se reportaron mil 31 homicidios; en 2022 la cifra bajó a 847; mientras que en 2023 volvió a incrementarse hasta alcanzar mil 89 casos. Para 2024 se contabilizaron mil 22 homicidios y durante 2025 se registraron 959 asesinatos.
En lo que va de 2026, el estudio reporta 261 homicidios dolosos en Puebla, con un promedio cercano a dos casos diarios.
El análisis también señala que la entidad experimentó un incremento sostenido de violencia desde hace casi una década, al pasar de registrar menos de 500 homicidios anuales en los años noventa y principios de los 2000 a superar la barrera de los mil asesinatos por año a partir de 2016.
De acuerdo con las cifras presentadas, el cambio más pronunciado comenzó entre 2011 y 2016, periodo en el que los homicidios crecieron de manera acelerada hasta alcanzar más de mil casos anuales. Desde entonces, Puebla se ha mantenido entre las 15 entidades con mayor incidencia homicida del país.
El estudio también compara a Puebla con otras entidades y señala que, aunque no alcanza los niveles de estados como Guanajuato o Baja California, la entidad continúa dentro del grupo con mayores cifras de homicidios a nivel nacional.
Especialistas advierten que el incremento sostenido de violencia refleja un cambio importante en el comportamiento delictivo de Puebla durante la última década, situación que mantiene a la entidad bajo observación en materia de seguridad pública.
