Mientras pasajeros exigen mejoras reales en seguridad y calidad, concesionarios impulsan una tarifa de hasta 12 pesos y eliminar descuentos.
El anuncio sobre un próximo incremento a la tarifa del transporte público en Puebla generó reacciones encontradas entre usuarios y concesionarios, quienes mantienen posturas opuestas respecto a las condiciones actuales del servicio y el costo del pasaje.
Por un lado, pasajeros señalaron que cualquier aumento debería ir acompañado de mejoras visibles en las unidades, seguridad, tiempos de espera y trato por parte de operadores, debido a que consideran que muchas de las promesas realizadas tras el ajuste tarifario de 2019 continúan sin cumplirse.
Usuarios consultados señalaron que todavía existen rutas con camiones deteriorados, sobrecupo, largos tiempos de espera y falta de sistemas de vigilancia o botones de pánico, además de denunciar manejo a exceso de velocidad y malos tratos hacia pasajeros.
Datos citados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana indican que ocho de cada diez poblanos consideran inseguro vivir en su ciudad, principalmente en espacios relacionados con el transporte público. Además, la Secretaría de Movilidad y Transporte acumuló miles de quejas por deficiencias en el servicio hasta finales de 2024.
Algunas personas entrevistadas afirmaron que actualmente destinan una parte importante de sus ingresos semanales al transporte, especialmente quienes deben tomar varias rutas al día para trasladarse al trabajo, escuelas u hospitales.
Por otra parte, representantes del sector transportista sostienen que el incremento es necesario debido al aumento en costos de combustible, mantenimiento y operación de las unidades. Concesionarios propusieron elevar la tarifa de 8.50 a 12 pesos y además plantearon eliminar descuentos aplicados a estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad.
Transportistas argumentan que los ingresos actuales ya no permiten cubrir gastos operativos ni modernizar unidades, especialmente por el incremento en el precio del diésel y otros insumos relacionados con la operación diaria del servicio.
Mientras tanto, autoridades estatales señalaron que el análisis técnico sobre el posible aumento continúa y que cualquier ajuste estará condicionado a procesos de modernización y mejora integral del sistema de transporte público en Puebla.
