La dependencia estatal enfrenta una crisis interna tras detectarse anomalías en la asignación de plazas docentes; auditoría concluiría en mayo.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) en Puebla atraviesa un nuevo escándalo administrativo luego de confirmarse la destitución de 20 servidores públicos por su presunta participación en irregularidades relacionadas con la entrega de plazas docentes.
El titular de la dependencia, Manuel Viveros Narciso, informó que las bajas se han realizado de manera progresiva conforme avanzan las investigaciones, ya que inicialmente se había separado del cargo a siete personas, pero el número aumentó conforme se detectaron más inconsistencias.
Los despidos se concretaron en delegaciones, direcciones y subsecretarías, lo que evidencia que las irregularidades no se limitaron a un solo nivel, sino que alcanzaron distintas áreas clave dentro de la estructura educativa estatal.
Aunque la autoridad no ha detallado públicamente las anomalías detectadas, argumentando que el proceso aún está en revisión jurídica, reconoció que existen avances importantes en la auditoría, la cual se espera concluya en el mes de mayo.
Este caso ha generado incertidumbre entre docentes, ya que la entrega de plazas fue suspendida mientras se desarrollan las investigaciones. No obstante, el funcionario aseguró que, una vez concluido el proceso, se reanudará la asignación de espacios laborales conforme a los lineamientos establecidos por la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm).
La falta de claridad sobre el número de plazas afectadas y el alcance real de las irregularidades ha encendido alertas, ya que podría tratarse de un problema estructural dentro del sistema educativo estatal, que impacta directamente en la transparencia y equidad en el acceso a oportunidades laborales para el magisterio.
Además, el hecho de que las investigaciones incluyan procesos de administraciones anteriores sugiere que estas prácticas podrían haberse arrastrado durante años, sin que existiera un control efectivo.
Este escenario no solo afecta la confianza en las instituciones educativas, sino que también pone en riesgo la estabilidad laboral de quienes participaron en los procesos de asignación bajo las reglas establecidas.
La expectativa ahora se centra en los resultados de la auditoría, que deberán esclarecer el alcance de las irregularidades, definir responsabilidades y, sobre todo, garantizar que la entrega de plazas se realice con transparencia.
Mientras tanto, el sistema educativo de Puebla enfrenta un momento crítico, en el que la rendición de cuentas será clave para recuperar la credibilidad.
