La reforma electoral impulsada por Claudia Sheinbaum Pardo impactaría únicamente al Cabildo de Puebla, reduciendo su número de integrantes.
La eventual aprobación del llamado “Plan B” de la reforma electoral tendría efectos limitados en el estado de Puebla, ya que solo afectaría directamente al Ayuntamiento de la capital, donde se eliminarían ocho regidurías, pasando de 23 a un máximo de 15 integrantes en el Cabildo.
Actualmente, el gobierno municipal de Puebla está conformado por el presidente municipal, la sindicatura y 23 regidores, de los cuales 16 pertenecen a la planilla ganadora y siete son asignados por representación proporcional. Con la reforma, la capital perdería una tercera parte de sus espacios en el Cabildo.
El ajuste responde al nuevo límite planteado en la iniciativa federal, que establece un máximo de 15 regidores por ayuntamiento, con el objetivo de reducir el gasto público. En contraste, a nivel estatal el impacto sería mínimo, ya que Puebla conservaría mil 797 regidores distribuidos en sus 217 municipios, lo que representa una reducción de apenas 0.4 por ciento.
Uno de los argumentos principales del proyecto promovido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es generar un ahorro de hasta 4 mil millones de pesos a nivel nacional, recursos que se destinarían a estados y municipios.
En el caso de la capital poblana, el recorte tendría implicaciones económicas relevantes, ya que cada regidor percibe un salario superior a los 110 mil pesos mensuales, según el tabulador vigente, lo que ha sido señalado como uno de los factores para justificar la reducción.
Además, la reforma también contempla cambios en el presupuesto de los congresos locales. En Puebla, el Poder Legislativo actualmente ejerce alrededor del 0.4 por ciento del gasto estatal, pero con la nueva normativa podría incrementarse hasta el 0.7 por ciento, abriendo la posibilidad de ampliar su presupuesto.
No obstante, el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso local, Pavel Gaspar Ramírez, rechazó que exista intención de aumentar el gasto, al asegurar que el Congreso poblano es uno de los más austeros del país.
El debate sobre la reforma ha generado tensiones entre distintas fuerzas políticas, ya que mientras algunos respaldan la reducción de regidores como una medida de ahorro, otros advierten posibles impactos en la representación política dentro de los ayuntamientos.
